domingo, diciembre 4, 2022
spot_img
HomeEdición impresaRetos y oportunidades del zoológico de Mayagüez

Retos y oportunidades del zoológico de Mayagüez

La semana pasada el zoológico de Mayagüez volvió a ser noticia a nivel nacional. Como en otras ocasiones, el motivo no fue el bienestar de los animales o un anuncio para mejorar sus condiciones.

Esta vez la razón fue una denuncia presentada por Jocelyne Rodríguez Negrón ante la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes, para que se refiera al Departamento de Justicia a la Fundación Salvemos el Zoológico de Mayagüez.

El motivo, según denunció Rodríguez Negrón, es una presunta venta de mariposas y tortugas en el área del estacionamiento de este parque.

Desde la Fundación expresaron que “los políticos que gobiernan este país siempre buscan usar el zoológico como balón político”.

“Durante la vista se explicó claramente que no se venden animales por parte de la fundación. Rodríguez Negrón busca el traspaso del zoológico a la Administración Municipal de Mayagüez y al parecer olvidó de momento la ardua labor que realiza la Fundación Salvemos el Zoológico”, indicó Matos.

Desde la organización, además, señalaron que su directora de Comisión, Sharlanne Reyes, fue ex-vicepresidenta de la Fundación Salvemos el Zoológico, “por lo que conoce claramente todo lo que se ha hecho”, expresaron.

Voces expertas hablan sobre el zoológico

Periódico Visión, con el interés de ampliar el análisis y buscar opiniones profesionales del campo de la conservación animal, consultó con expertos del Colegio de Mayagüez sobre las mejores prácticas para que el zoológico pueda recuperar su mejor cara y pueda salir de esta pelea “politiquera” en la que desde hace años se encuentra sumergido el centro recreativo.

Aunque se acostumbra a hablar en nombre del bienestar animal desde foros políticos o activistas, lo cierto es que la conservación de especies es una disciplina que debe ser tratada desde ciencias como la biología o la zoología.

Durante los siglos XIX y XX, los zoológicos fueron espacios dedicados casi en exclusiva a exhibir animales -incluso personas en algunos casos- sin tener la investigación y la conservación de especies en mente.

Pero desde mediados de siglo y principios del XXI, esa tendencia ha ido cambiando, y ahora los zoológicos tienden a ser espacios de investigación y rescate de especies, aunque siguen existiendo parques con malas prácticas y maltrato animal.

En Europa surgió hace unos años el proyecto ZOOXXI, con el fin de modernizar las prácticas en estos lugares.

“No pretendemos cerrar los zoos, sino convertirlos en un concepto renovado, en una mejor versión de sí mismos. Para ello es necesario invertir en formación e investigación, manteniendo el foco de atención siempre en la protección de los animales, la diversidad de especies y de los hábitats”, expresan en su página web.

“La propuesta consiste en mantener únicamente a los animales autóctonos, siempre que sus planes de conservación contemplen la reintroducción de las crías a sus hábitats. Las instalaciones de los nuevos zoos deberían usarse exclusivamente para «el programa de las 3Rs»: Rescate, Recuperación y Reubicación, para así atender a animales decomisados del tráfico o del maltrato, o bien animales autóctonos que se encuentren heridos”, señala el colectivo.

El doctor Alberto Puente, experto en conservación de vida salvaje del RUM, expresó que “el zoológico de Mayagüez fue durante un tiempo parte de estos esfuerzos por conservar especies, pero no sabemos qué pasó”.

Actualmente el diálogo entre la UPR y el parque es inexistente, por lo que los profesionales del Colegio no tienen acceso al recinto ni a sus instalaciones.

La doctora Ana Vélez, directora interina del Departamento de Biología del RUM, dijo que “no sabemos el estatus del zoológico, y no por ganas. Nos sacaron fuera. Cuando estuvo el Dr. Rivero era diferente, pero al morir él todo cambió”.

Esa ausencia de relación, dijo Puente, es perjudicial para la formación de nuevos profesionales. “Cuando era instructor de zoología, en mi maestría, usaba el zoológico como laboratorio, lo recorríamos para ver los mamíferos. Era un buen ejercicio para los estudiantes, pero eso ya no se hace, no tenemos acceso”.

El doctor, experto en herpetología, entiende que en Mayagüez ”hay potencial, tenemos la infraestructura y la colección, pero hay que trabajarla para darle la vuelta al zoológico y convertirlo en una herramienta de investigación y de conservación. Es un canva donde la universidad podría experimentar”.

Aunque reconoce que hay recintos donde se practica el maltrato animal y las condiciones de mantenimiento son negativas para la salud física y emocional de los animales, resalta la labor de los recintos donde “simulan las condiciones de vida en libertad”.

Además, lejos de la visión más catastrofista, el profesor está convencido que los zoológicos permiten preservar algunas especies en peligro de extinción, como la boa boricua.

“Unos colegas hicimos un ejercicio para evaluar las boas que hay en zoos de EE.UU., y vimos que si todas desapareciesen del país, con las que hay en EE.UU. podemos repoblar la isla, gracias a su carga genética. Los zoos que no tienen la visión de respeto animal deben cerrar, pero si velan por el bienestar animal y van dirigidos a la conservación pueden hacer mucho bien”.

Por eso lamentó que “nuestro zoológico hoy día esté enfocado en mantener animales encerrados en la jaula”.

Como ejemplos de prácticas exitosas en el Caribe citó los casos del zoo de Jamaica y el de República Dominicana.

“Ambos zoológicos son solamente para programas de conservación con especies autóctonas. En Jamaica tienen una iguana casi extinta y se lleva a cabo reproducción en cautiverio; en Santo Domingo tienen diferentes anfibios en peligro de extinción, y en el anfibiario los reproducen. Además tienen programas de rescate y rehabilitación para animales que llegan heridos. Esa función en nuestro zoológico podría suceder. Hace falta comunicación, las agencias tienen que hablar y certificar un plan de trabajo para discutir la nueva visión y el rol del zoológico”, dijo.

Por último, el docente y científico destacó los programas de conservación y rescate que se están desarrollando en Puerto Rico: el proyecto de la mariquita de Puerto Rico, de la cotorra, y del sapo concho.

“Creo que el zoológico podría convertirse en un jugador principal de la conservación de estas especies”, finalizó.

Profesor Alberto Puente, herpetólogo y experto en conservación animal
Leer más Noticias
Edición Impresa
IN-UP

Leave a Reply

- Advertisment -spot_img

Las más leídas

Comentarios recientes

%d bloggers like this: