viernes, diciembre 9, 2022
spot_img
HomeIN UPCómo la pirotecnia afecta personas con autismo y trastorno de procesamiento sensorial

Cómo la pirotecnia afecta personas con autismo y trastorno de procesamiento sensorial

En las festividades navideñas, algunas personas hacen uso de la pirotecnia, causando daños a la salud. Las personas con un trastorno del espectro autista y trastorno de procesamiento sensorial no perciben e integran los estímulos sensoriales igual que personas típicas. Esto puede ocasionar una reacción adversa frente a ruidos de alto impacto o fuertes, como es el caso de los cohetes, petardos y fuegos pirotécnicos que se emplean en alguna de estas celebraciones.

La razón es que el sistema nervioso central no pueda identificar de manera apropiada la intensidad, frecuencia, duración y complejidad de los estímulos ambientales, generando problemas al filtrar esos sonidos del medio ambiente. Esta incapacidad para filtrar puede conducir a una cantidad abrumadora de estímulos sensoriales, lo que provoca respuestas no adecuadas a debido a esta sobrecarga sensorial. 

La persona puede experimentar llanto, gritos, miedo, ansiedad y ataques de pánico. En ocasiones, suelen cubrirse los oídos con las manos, se esconden, se aíslan y hasta salen corriendo sin medir peligro. En algunos casos pueden sufrir convulsiones, autolesión y pérdida de la noción del tiempo. Para las personas que presentan hipersensibilidad a los estímulos visuales, como las luces, los fuegos artificiales pueden sobre estimular su sistema nervioso impactando su conducta.

Para estos días se comparten las siguientes recomendaciones que pueden ayudar a los niños y personas con el trastorno del espectro autista o con trastornos del procesamiento sensorial pueden manejar estos ruidos:

•Anticipar lo que va a ocurrir. Anticipar cuándo y dónde se van a producir estos ruidos con el uso de apoyos visuales como fotografías, videos o historias publicadas en redes sociales. Es muy importante que la persona tenga conocimiento de lo que ocurrirá en las festividades.
•Planificar las actividades. Los padres y adultos deben evaluar el lugar donde realizarán las actividades. Es preferible seleccionar lugares donde no se espere mucha actividad con el uso de la pirotecnia.
•Uso de cascos, tapones o protectores auditivos que reduzcan el nivel de presión acústica y permita aislar los sonidos o disimular los mismos con música.
•Aislamiento temporero. Si sucede de manera no esperada, alejarse de la fuente de ruido. Identificar un lugar seguro donde pueda aislar a la persona. Si conoce de antemano que se hará uso de pirotecnia y en el momento puntual de los cohetes, que el niño, la niña o el adulto pueda estar en una habitación tranquila, con música del agrado y aceptación de la persona. El aislamiento debe ser temporero, siempre se tiene que buscar la integración de la persona afectada y su familia en las actividades.
•Tener disponible y accesible alguna actividad que lo o la distraiga, por ejemplo un juguete o una mascota.
•Es importante que la familia hable con los familiares, amistades y anfitriones de la fiesta o actividad para ponerlos en conocimiento de las posibles reacciones, conductas, y cómo se puede manejar este momento. Bajo ninguna circunstancia regañe o castigue al niño o niña que presente alguna conducta aversiva hacia los estímulos sensoriales percibidos.
•Las personas que hacen uso de la pirotecnia deben considerar a las personas en la comunidad y optar por hacer esta práctica en lugares remotos minimizando el impacto en otras personas.

Lo más importante, la comunidad debe ser empática no tan solo con las personas con el trastorno del espectro autista y desórdenes sensoriales, sino con todas las personas que pueden ser impactados negativamente por la práctica de explosión de pirotecnia.

Por: Rosalie Negrón Dávila, MS, OTL – Presidenta CPTOPR

Leer más Noticias
Edición Impresa
IN-UP

Leave a Reply

- Advertisment -spot_img

Las más leídas

Comentarios recientes

%d bloggers like this: